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miércoles, 3 de noviembre de 2010

EL FENÓMENO OVNI - Parte 2

El término Objeto Volador No Identificado, más conocido por ovni (de las siglas OVNI, traducción del inglés UFO, Unidentified Flying Object), se refiere a un fenómeno descrito como cualquier presunto objeto volante, real o aparente, que no puede ser identificado por el observador y cuyo origen sigue siendo desconocido después de una investigación.


¿DE DONDE VIENEN?

Desde el comienzo de la civilización se han acumulado testimonios sobre extraños fenómenos procedentes del espacio. Desde hace algunas décadas la ciencia dispone de medios que le han, permitido percibir mejor, estudiar más profundamente estos fenómenos.

Es seguro que los científicos y las autoridades poseen informes mucho más concluyentes acerca de los ovnis, de los que llegan hasta el público, probablemente porque se considera que el público en general debe asimilar muy progresivamente revelaciones tan graves.

Pero, desde hace algún tiempo fragmentos de informaciones se filtran cada vez con más frecuencia. Sin duda porque la aproximación de las exploraciones procedentes de otros planetas hace necesaria una preparación del público.

De esta forma, no es extraño que dos notables científicos rusos publicaran en la revista científica "Zvevda" el anuncio de que un planeta de la constelación del Cisne ha enviado por lo menos tres veces a la Tierra poderosas señales, verdaderas invitaciones a comunicar, con los habitantes de aquel planeta. Esto, según ellos sucedió en 1882, 1894 y 1908.

Este planeta se encuentra a once años luz de la tierra. Su existencia ha sido establecida hace algunos años, al comprobarse los efectos de su gravitación sobre la órbita de una de las estrellas de la constelación del Cisne. Se trata, indiscutiblemente, de un planeta, porque su masa (unas 17 veces la de Júpiter) es demasiado pequeña para una estrella.


La última de estas señales, la caída de un meteorito en Siberia, en 1908, habría sido la respuesta de este planeta a lo que tomó por una señal de la Tierra, es decir, una de las más violentas erupciones volcánicas de la Isla Krakatoa, en Indonesia, el 27 de agosto de 1883. En suma, el planeta habría tomado esta erupción por una respuesta a su primera señal en 1882.

Genrij Altov y Valentina Churavleva, los científicos soviéticos que son autores de esta investigación, piensan en una raza de "seres altamente evolucionados" que viven en un planeta de la estrella número 61 de la constelación del Cisne, que creyeron habérselas con una raza tan evolucionada como la suya.

Lo que fue una de las peores catástrofes del siglo pasado (se registraron en ella 36.000 víctimas) les pareció, con su gigantesco resplandor, como una señal voluntaria.

Altov y Churavleva precisan que cada señal fue la respuesta a un fenómeno terrestre de gran importancia. Los mensajes del planeta han provocado misteriosas explosiones a su llegada a la Tierra.

Cada vez hay que contar poco más de once años para permitir que el mensaje recorra el trayecto en uno u otro sentido. El planeta que "dialogaría" así con nosotros tendría además otro medio de hacerlo menos terrorífico, aunque las explosiones se hayan producido en lugares desiertos...

El famoso profesor Herman Oberth dijo en cierta ocasión que "los tripulantes de las naves son seres muy inteligentes procedentes del espacio, que observan a la Tierra desde hace muchísimos. siglos".

Esas naves -añadió- pueden muy bien proceder de Tau Ceti y Epsilon Eridani, dos estrellas del tipo espectral que se encuentran a una distancia de 10 y 11 años luz del sol. Tau Ceti no es imposible que pueda albergar una civilización muy avanzada.


No es nada casual que tras la primera explosión experimental de Bikini y las dos de Hiroshima y Nagasaki se hablara de ciertos fenómenos que ya empezaban a preparar el ambiente para lo que se llama la era moderna de los platillos volantes.

Ello sucedía en 1945, a finales de año. El mundo se rehizo de los seis años que había durado el conflicto bélico universal y sólo el salir de aquella hecatombe preocupaba a los humanos.

Los rusos no creían en los platillos volantes y llamaban al fenómeno "propaganda imperialista norteamericana". Pero lo curioso fue que los yankis creían que el fenómeno procedía del campo soviético.

Hasta que ambas partes se percataron de que ni unos ni otros tenían nada que ver. Los servicios de espionaje y contraespionaje prestaron preferente atención al problema y, por ambas partes, se confirmó que ni unos ni otros poseían medios ni elementos para crear "aquello".

Había, pues, que unirse y observar, estudiar y deducir qué era el fenómeno ovni.

POSIBILIDADES DE VIDA EN EL COSMOS

Alejándonos un poco de la propia casuística del fenómeno ovni, es interesante que nos adentremos más profundamente en las hipótesis que los científicos dan a la posibilidad de la vida extraterrestre y podamos así entender, o por lo menos intuir, de dónde pueden venir estas "naves".

El estudio de las posibilidades de vida en otros planetas recibe el nombre científico de exobiología.

La experiencia ha demostrado que el estudio de otra vida distinta a la terrestre no debe estar centrado en los nueve planetas del sistema solar que conocemos más o menos.

Posiblemente, en sus respectivos satélites también puede haber cualquier forma de vida. Y eso altera notablemente el porcentaje de posibilidades. Los satélites naturales de los planetas, del sistema solar suman en estos momentos treinta y tres como seguros, y otros tres más como posibles.

La Tierra tiene su Luna y parece casi probado que en ella no existe posibilidad de vida. Marte tiene dos, Júpiter posee nada menos que trece seguros y uno posible. Saturno disfruta de nueve y dos posibles. Urano tiene cinco. Neptuno, dos; plutón, uno, el que se acaba de descubrir.

Las posibilidades, de vida, por tanto, son casi infinitas...

Para Carl Sagan, autor de un notable libro sobre tema, "La conexión cósmica", y que ha dedicado casi toda su vida a la investigación científica de, la posible existencia de seres extraterrestres, es firme la convicción, que él puede casi demostrar, de que existe vida en Titán, una de las nueve enormes lunas del planeta Saturno.

Éxito notable de Sagan fue convencer a los científicos de la NASA para que incluyeran dentro del Pioner 10 un mensaje grabado a los posibles habitantes de otros planetas.

Para el investigador, el descubrimiento más sensacional ha sido poder demostrar que Marte posee algunos ríos, según las fotos que envió Máriner 9, aunque en la actualidad nuestro planeta más cercano esté totalmente seco; pero puede ser que la presión atmosférica actual haya logrado evaporar todo el agua que se contenía en esos ríos.

De todos los satélites conocidos, el que quizá pudiera acoger alguna forma de vida biológica es el satélite Titán de Saturno.

Es la luna más gigantesca de todo el sistema solar, con una densidad atmosférica bastante mayor que la de Marte. Las temperaturas pueden ser casi similares a las terrestres y la atmósfera, probablemente, contenga hidrógeno y metano.

Se presume que Titán pueda ser el lugar ideal para la producción de materias orgánicas. El planeta Júpiter es otra posibilidad: tiene ciertas semejanzas con la Tierra.

UNA ENERGÍA INCREÍBLE LOS IMPULSA

Muchas y variadas son las hipótesis sobre la procedencia de estos "seres".


Sin embargo, quizá una de las más interesantes dentro del campo científico sea la que plantea el capitán Plantier, quien al referirse a la fuerza necesaria para impulsar las naves extraterrestres nos indica que ésta provendría de los rayos cósmicos.

Esta forma de energía electromagnética, de un rendimiento fabuloso, se encuentra en todo el Universo.

El profesor Shklovski estima que el origen de estas fuentes de energía está en las explosiones de las estrellas llamadas supernovas.

Como se conjetura que se forman tres supernovas por galaxia y por siglo, quiere ello decir que cada 33 millones de años aparecen en una galaxia común un millón de tales estrellas.

El estallido de una supernova es tan formidable que puede liberar hasta 10.000 millones de veces mas energía que nuestro sol. (Nuestro sol irradia temperatura suficiente para calentar 2,2 millones de planetas como la Tierra.)

Los rayos cósmicos, el combustible necesario para impeler a los ovnis, estarían diseminados por el Universo por efecto de estas explosiones, y, serían, en realidad, núcleos de elementos livianos, como el hidrógeno y otros en menor cantidad pero más pesados: carbono, hierro, y otros.

Con los satélites artificiales, cohetes y globos de gran altura se ha logrado comprobar que la intensidad de las radiaciones es máxima a una distancia de cuatro veces el radio terrestre, o sea, a 25.480 km de altura.

Alrededor de los 63.700 km se alcanza un nivel más o menos estable, característico del espacio, interplanetario. La radiación, en el campo magnético cercano a la Tierra, es muy elevada. En el espacio existen protones que tienen una energía de 100 millones de electro-voltios.

También, desde el año 1952, los científicos canadienses comenzaron a tratar de hallar una explicación científica acerca del tipo de energía usado por los platillos volantes.

Las investigaciones en este campo comenzaron en forma extraoficial en el año 1949, con la creación del Plan Magneto, a "cargo del ingeniero Wilbur B. Smith, experto en electrónica, y secundando por hombres de ciencia de la División de Telecomunicaciones del Departamento de Transportes".

El plan canadiense tuvo el apoyo del Gobierno desde un principio.

Los análisis de las observaciones permitieron a los expertos rechazar la teoría de que las extraordinarias máquinas aéreas fueran armas secretas rusas o nortearnericanas. Smith y sus colaboradores se inclinaron por la tesis de que los "platillos volantes" procedían del espacio exterior y eran impulsados por la energía electromagnética.

En la naturaleza, la energía, con excepción de la gravitatoria y mecánica, está registrada en el espectro electromagnético.

La opinión personal de Smith fue que las grande naves llamadas "nodrizas" usarían en sus viajes interestelares, como fuente de poder, la fisión nuclear o tal vez los rayos cósmicos.

Los platillos volantes o nódulos de reconocimiento utilizarían los campos magnéticos de fuerza... La variación de colorido de los Platillos volantes se debería a que, mientras vuelan, el calor producido por los cambios de aceleración produciría una gradación cromática desde el rosa pálido al rojo, rojo anaranjado, amarillo y rojo blanco.

Los matices azul verde se deberían a la descarga eléctrica a diferente altitud a medida que el ovni acelerase: azul blanco, a poca altura; verde o azul verde, un poco más arriba; en las capas altas, rojo, amarillo, azul y verde.

Para Smith, la terrible aceleración y las evoluciones a velocidades fulminantes de los platillos volantes impedirían que llevaran pilotos, pues éstos estarían sometidos a tantos contrastes que serían incapaces de resistir.

En contrapartida a esta interrogante, Manuel Sáenz y Willy Wolf, en su libro "Los sin nombres", nos dan una interesante hipótesis al respecto:

"Una sociedad que tuviera su morada en el sistema solar con una evolución científico tecnológica y desarrollada antes que la raza humana se habría lanzado a explorar el espacio. La duda persiste sobre la procedencia de los visitantes extraterrestres.

¿Son nuestros vecinos ó los seres interestelares usan los planetas como bases para sus incursiones?

La diferencia podría ser tremenda. De los noventa y dos elementos sin contar los transuránicos, cuyas múltiples combinaciones tejen la estructura del Orbe, la Tierra ha destinado al carbono como portador primordial de la vida, señalando todavía, como elementos principales de apoyo, al oxígeno, nitrógeno e hidrógeno.

En todo el reino planetario de nuestro sol, deberán desempeñar estos cuatro elementos el papel decisivo en toda actividad vital. Pero este cuarteto puede no tener validez al traspasar las fronteras del sistema solar. ¿Qué constitución corpórea podrían tener, verbigracia, los hipotéticos seres de la nebulosa América?

Alrededor de sus miríadas de soles podrían girar planetas bañados de una luz suave, irisada, invisible al ojo humano... por ser ultravioleta. ¡Qué extraña estructura tendría su aparato visual!

El cuerpo humano sería para esas criaturas como de cristal; las más gruesas murallas, transparentes; y en el seno de una montaña de rocas, que su vista perforaría sin esfuerzo, se podrían descubrir las vetas metálicas..."

Con gran seguridad, el pensador francés Bergson opinaba que sería una mera casualidad, e incluso verdaderamente asombroso, que la vida en el Universo sólo se hubiera servido de los cuatro elementos empleados en la Tierra...

Aquí surge lo extraordinario, como ya lo hemos visto. Además de por el Sol, puede ser que Júpiter tenga su zona de vida, engendrada por su propio calor interno. "La imaginación titubea y recurre a las posibilidades de planetas auto calentados que no dependen, como el nuestro, del proceso ineficiente de obtención del calor por radiación procedente de una fuente térmica, un Sol situado a millones de kilómetros de distancia"

¿Qué clase de extraña biología puede desarrollarse en ausencia de radiaciones del violeta al rojo?, sugiere el notable científico Shapley.

¿De dónde vienen ellos... los sin nombres ...? ¿Del sistema solar, o de otros sistemas estelares?...

Como vemos, no sólo a través de la ciencia empírica podemos tener una visión clara y acertada del fenómeno de los ovnis, y de esta forma comprobamos cómo, a medida que ha ido pasando el tiempo, notables investigadores y científicos relacionados con el tema han ido abriendo a hipótesis ya menos empíricas, para dar paso a las más atrevidas, pero no por eso menos dignas de ser consideradas.


© 2006 – Daniel Miccael Sais
This work is licensed under a Creative Commons License.

Algo interesante y sin duda nos pone a pensar en el tema de Ovnis

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