Seguidores

Agrégame como amigo

NUEVA PÁGINA

viernes, 8 de abril de 2011

La relación entre las tormentas solares y los movimientos tectónicos

De a poco la ciencia va develando la relación oculta entre la actividad solar y los movimientos en las placas tectónicas. Una impresionante explosión solar fue captada el pasado 26 de febrero de 2011, que podría haber causado el terremoto de esta madrugada en Japón. ¿Cuál es la verdadera relación entre las tormentas solares y los movimientos tectónicos?
El 12 de enero de 2010 un sismo de magnitud 7.0 y con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe hizo temblar la ciudad haitiana con inusitada fuerza. Ocho minutos más tarde, un nuevo temblor de magnitud 6.0, sacudía de nuevo la ciudad multiplicando los efectos del primer sismo. Los daños causados sobre este país, el más pobre de América Latina, han sido devastadores; más de 222.000 muertos, un número similar de heridos y un millón de personas sin hogar fueron sus consecuencias.

Un mes más tarde, exactamente el 27 de febrero de 2010, un fuerte terremoto de magnitud 8.8 y con epicentro a 300 kilómetros al sur de la capital chilena de Santiago, y el posterior tsunami provocado por las ondas sísmicas, redujo a escombros la mayor parte de la ciudad de Concepción y la desplazó 3 metros hacia el oeste , e inclinó 8 centímetros el eje terrestre , causando más de 800 muertos en toda la franja costera chilena y un número considerable de heridos.

Esta madrugada del 11 de Marzo de 2011, un terremoto de 8,9 en la escala de Richter desbastó el norte de Japón, con una cantidad de muertos aún no precisada y miles de personas desaparecidas. En todos los casos, la influencia del sol parece haber sido notoria, sin ir más lejos, días atrás, hacia fines de febrero, una tremenda tormenta solar impactó el planeta, pudiendo dejar a las placas tectónicas vibrando.

En el video adjunto se puede observar el gigantesco tamaño de la tormenta solar y la eyección de energía disparada en dirección a la Tierra captada por la sonda Stereo de la NASA con fotogramas desde el pasado Sábado 26 de febrero de 2011 al Lunes 28 de Febrero de 2011.


Para la mayoría de los sismólogos los terremotos de Chile y Haití son “un fenómeno normal” acorde a la tectónica de placas, si bien “su coincidencia es ligeramente mayor a la media, pero todavía es una incidencia dentro de los parámetros normales”.

Obviamente esto es cierto si consultamos la estadística de los datos sísmicos y si observamos que ambos epicentros se encuentran en zonas llamadas de riesgo.

La Tierra tiembla a diario

La tierra ha temblado siempre, y en todas partes del mundo; la Tierra tiembla a diario y varias veces al día. Los sismógrafos detectan entre 18 mil y 24 mil movimientos sísmicos por año − 50 a 65 por día −. Sin embargo la actividad sísmica se incrementa y los científicos prevén que en los próximos 30 años habrá terremotos de más de 8 grados de intensidad. Las consecuencias de estos fenómenos son cada vez más devastadoras, entre otras causas, debido al aumento de la densidad de población en las zonas de alto riesgo.

El globo terráqueo está formado por capas concéntricas. La más superficial es la corteza cuyo espesor es de alrededor de 30 Km en los continentes y de 15 kilómetros en los océanos. El límite inferior de la corteza se conoce como “Discontinuidad de Mohorovic”. Por debajo está el manto que se extiende hasta una profundidad de 2900 Km. El cascarón más externo de la Tierra se comporta como un cuerpo rígido. Esta porción tiene un espesor de aproximadamente 100 Km y forma la litosfera, constituida por la corteza y parte del manto que flota sobre el resto del manto. El comportamiento del manto, desde una perspectiva geológica, es similar al de un líquido.

El recubrimiento sólido no es continuo, sino que está partido en pedazos; a estas porciones se les llama placas. Estas placas están en contacto y se desplazan entre sí, con movimientos relativos. A veces se deslizan paralelamente sobre sus márgenes y otras veces una de las placas se sumerge bajo la otra, dando lugar al fenómeno de subducción. En este caso, una de las placas cabalga sobre la otra.

Las causas de dichos movimientos de las placas tectónicas son desconocidos al menos hasta ahora eso opinan los científicos, sin embargo nuevas corrientes de pensamiento han estudiado esta interacción, y han encontrado una relación entre las tormentas solares y su impacto magnético en el núcleo terrestre formado de hierro, que al agitarse por el golpe magnético de los rayos solares conmueve las mareas del magma terrestre, haciendo vibrar las placas tectónicas.

El movimiento de una placa bajo la otra no es continuo pues la fricción origina discontinuidades en el desplazamiento. Este esfuerzo se acumula hasta llegar a un nivel mayor que la propia fuerza de fricción entre las placas, lo que produce un deslizamiento súbito que genera las ondas sísmicas o vibraciones del terreno. Son estas ondas o vibraciones las que constituyen el temblor o terremoto.

Influencia “Solar” sobre las regiones sísmicas terrestres

La litosfera muestra, en la actualidad, síntomas clásicos de la inestabilidad precedente al acercamiento de una catástrofe, es decir, un megaterremoto. El comportamiento sísmico observado a escala global implica un estado de criticalidad de la litosfera de la tierra en la pasada década .

Si observamos de nuevo las estadísticas de los últimos sismos podemos encontrar ya a primera vista una notable diferencia entre el número de sismos que ocurren durante los años de baja actividad solar frente a los sucedidos en los años de máxima actividad de nuestro sol. Por ejemplo, durante el final del ciclo solar 22 y comienzo del ciclo 23 –años de menor actividad solar– el número de sismos registrados fue de 107.498, mientras que durante la máxima actividad solar del ciclo 23, el número de temblores se incrementó a 138.926; exactamente un 29,24% superior.

Podemos ver con cierta claridad que la actividad solar influye de modo notorio en la actividad sísmica terrestre y más adelante veremos que existe una correlación significativa entre la actividad sísmica en la Tierra y el Sol.

Los terremotos y las llamaradas solares son fenómenos que implican emisiones enormes y rápidas de energía, caracterizados por una ocurrencia temporal compleja.

Analizando catálogos experimentales disponibles, se observa que los procesos estoclásticos, que son la base de estos fenómenos al parecer diversos, tienen características universales. Ambos fenómenos exhiben las mismas distribuciones de tamaños, tiempos de inter-ocurrencia y agrupamiento temporal. La universalidad observada sugiere un acercamiento común a la interpretación de ambos fenómenos en términos de un mismo mecanismo físico de conducción.

Las llamaradas solares son explosiones altamente energéticas de las regiones activas del Sol que se manifiestan bajo la forma de flujos de radiación electromagnética, de partículas y flujos de plasma emitidos por fuertes y rizados campos magnéticos.

Recientes estudios han mostrado que las llamaradas solares también afectan al interior del Sol, generando ondas sísmicas similares a terremotos . Los jets de las llamaradas se presentan en las regiones solares activas donde el flujo magnético emerge del interior solar y obra recíprocamente con el campo magnético ambiente. Estas altas emisiones de partículas cargadas y flujos de plasma magnetizado son transferidos al viento solar.
El movimiento de este flujo de plasma que es el viento solar, tiene un carácter caótico e intermitente, y fuerte dependencia de la actividad solar. Este proceso de transferencia de energía entre el plasma magnetizado y el viento solar, sigue siendo una paradoja compleja, pero a través de las simulaciones emprendidas a tal fin, podemos entender la supersónica y fuerte magnetizada magnetohidrodinámica del viento solar. Una de las características comprensibles de esta magnetohidrodinámica es su repercusión en las fluctuaciones de la densidad del viento solar provocadas por el plasma magnetizado de las eyecciones solares .

Tormenta solar

En general se acepta que hay dos categorías fundamentales de acoplamiento entre las partes interiores y exteriores del sistema dinámico viento solar–magnetosfera–ionosfera. Una de ellas incluye estas interacciones de tipo viscoso entre el viento solar y la magnetosfera, que implican una transferencia de momentum tangencial a partir de algún tipo de viscosidad, generada por micro o macro inestabilidades (Axford y Hines, 1961); la otra es la reconexión magnética, propuesta por Dungey en 1961.

Los procesos de tipo viscoso plasmático del viento solar, someten a las placas tectónicas a fuertes compresiones y distensiones en mayor o menor medida dependiendo de la densidad y la temperatura de la magnetosfera, y se transmiten de unas zonas a otras a través del manto, provocando tensiones añadidas a la dinámica de las placas tectónicas disparando procesos sísmicos en las zonas estresadas. Estos efectos sobre la litosfera son de diferente intensidad en función de la posición de la Tierra en la órbita alrededor del Sol. Al recibir estos bruscos cambios de presión, las capas de la corteza terrestre se comportan como una cama elástica flotando sobre el manto líquido y, al ser nuestro planeta como una pelota, la zona que recibe esta presión añadida se hunde y provoca la elevación de otras placas por transferencia de energía a través del manto, en un mecanismo flexible. Si alguna de estas zonas sísmicas se encuentra sobreexcitada, este movimiento provocará en un breve plazo un sismo de alta magnitud. Estos procesos de tipo viscoso impulsan flujos de plasma hacia la misma región en capas atmosféricas de baja latitud, que son atravesadas por líneas de campo magnético cerradas.

El mecanismo de “reconexión magnética” mantiene que las líneas del campo magnético interplanetario y el campo magnético terrestre y así forman una única estructura y la configuración topológica de los campos magnéticos crean un estado de intercambio energético conocido como magnetosfera “abierta”.

Este proceso constituye un mecanismo primario de entrada de energía desde el viento solar a la magnetosfera e ionosfera terrestres. La reconexión magnética impulsa flujos de plasma a través de las líneas abiertas del campo en los casquetes polares y los lóbulos magnetosféricos hacia la región de la cola de la magnetósfera.

En ambos procesos los ciclos se completan por la convección dirigida hacia el exterior de la atmósfera en el interior de la magnetosfera , y hace que la Tierra se comporte como un emisor de pulsaciones, –púlsar– y en el que la fotosfera solar actúa como superficie responsiva reflejando estas pulsaciones dando lugar a la creación de nuevas trazas en la fotosfera y recomenzando nuevamente el ciclo actividad solar – ionosfera – magnetosfera – actividad sísmica – magnetosfera – ionosfera – actividad solar.

Aurora solar

La torsión de las placas tectónicas, obedece claramente a una relación directamente proporcional a la interacción de la magnetósfera, entre otras causas.

El desequilibrio geomagnético, produce corrientes de convección que ionizan la atmósfera provocando cargas de electricidad estática que alteran el comportamiento de las nubes en las capas superiores de la atmósfera .

Simultáneamente, se produce un fenómeno de inversión térmica en las zonas donde la Ionosfera es más densa y desencadena un movimiento de placas tectónicas de intensidad apenas perceptible en el hemisferio Norte, pero notablemente superior en las zonas ecuatoriales y el hemisferio Sur.

El viento solar, la magnetosfera y la ionosfera terrestres forman en su conjunto un sistema dinámico muy complejo, en el que cualquier cambio que se produzca en uno de estos medios, afecta en mayor o menor grado al otro. Esto se debe a que existe un continuo intercambio de energía y momentum a través de diversos mecanismos físicos.

Estos incluyen las interacciones a nivel de campo electromagnético, donde los cambios en la topología de las líneas de campo magnético, condicionan la transferencia energética entre el campo magnético interplanetario y la magnetopausa terrestre; y aquellos fenómenos de carácter fundamentalmente termodinámico, como son los cambios de presión y temperatura inducidos por las variaciones de la presión dinámica del viento solar, conocidas como interacciones de tipo viscoso.

Magnetósfera terrestre

En los ciclos de baja actividad –como el momento presente– nuestro protector natural, que es la heliosfera, está debilitado; más rayos cósmicos entonces son capaces de alcanzar el sistema solar interior y, por supuesto, a la tierra.

Estos rayos están compuestos de partículas subatómicas – principalmente protones y también algunos núcleos pesados – aceleradas a casi la velocidad de la luz por explosiones de supernovas distantes. Los rayos cósmicos causan “lluvias aéreas” de partículas secundarias cuando golpean la atmósfera de la Tierra y afectando a su capa más sensible, haciendo a la ionósfera aún más sensible a la acción directa de las emisiones solares .

Pero, ¿de qué nos sirve tener suficientes evidencias de esta fuerte relación entre la actividad solar y el sistema geológico terrestre?. ¿Podemos evitar los sismos?

Hasta ahora no se conoce desde la ciencia ortodoxa la forma de evitar los movimientos sísmicos. Así, por ejemplo, la geóloga María José Jurado es tajante: “Eso es imposible; sería ridículo pretenderlo. La Tierra tiembla todos los días. Esa es su dinámica normal, y lo único que tenemos que hacer es entenderla, prepararnos y protegernos”.

Esto es muy cierto, como también lo es que disponemos en la actualidad de suficientes estudios científicos y sistemas tecnológicos que podrían ayudar a los gobiernos en la prevención sísmica. Pero negar la influencia del sol en los movimientos tectónicos sería de ciegos y de aún más ridículos.

Fuentes : / Starviewers / Trinity a tierra / Urgente24

Actualizaciones :

- Un estudio realizado por científicos indios, demuestra la incidencia de las Tormentas solares en la actividad sísmica [ Clic Aquí ]

- Nuevo impacto de Emisión de Masa Coronaria en la Magnetosfera el 13 de Marzo de 2011 [ Clic Aquí ]

- 15/03/2011 – Teoría global sobre las placas tectónicas y su relación con la magnetosfera y la ionosfera‏ [ Clic Aquí ]


Fuente: http://www.soloseneluniverso.com.ar/

Fuente Original: Revista Ävalon

FBI libera mas de 2.000 documentos secretos

Documentos del FBI se liberan al público, que contienen varios casos OVNI. El archivo se ha marcado como seguro y desplegado por el departamento.
La Oficina Federal de Investigaciones de América del Norte [Federal Bureau of Investigation, FBI ] acaba de abrir una página web con más de 2.000 documentos que alguna vez fueron secretos y lo que la agencia pública ha estado haciendo en los últimos años, gracias a la Freedom of Information Act (FOIA).

El material, en gran parte conocido por algún tiempo, ahora se pueden encontrar a través de un motor de búsqueda que hace que sea más fácil localizar para los interesados.

Corresponde a una gran colección de temas - de artistas famosos de gángsters, como Elvis Presley y Al Capone, por ejemplo - incluyendo los fenómenos inexplicables, como la de Roswell, una categoría que contiene material sobre ovnis, mutilaciones de ganado y la percepción extrasensorial.

Uno de los documentos de lo paranormal llamado The Vault [La bóveda], como fue bautizada la páginao, es una carta de un agente llamado Guy Hottel que el 22 de marzo de 1950, informó el director del FBI como investigador de la Fuerza Aérea, argumentando que en Nuevo México se habían recuperado tres platillos voladores que se habían estrellado, cada uno ocupado por tres humanoides con menos de tres pies (un metro) de alto que estaban "adornados con una especie de tela metálica muy delgada".

En otro pasaje, escribe que "cada cuerpo llevaba correas similares a las que utilizan los pilotos y aviadores de los monos de prueba".

Una de las páginas de la carta del agente de Guy Hottel

Otros archivos del propio FBI y de la CIA

Hemos encontrado más material en diferentes direcciones, también contiene miles de páginas en las investigaciones digitales de los ovnis.

De mutilaciones de animales son la mayoría, pero también hay documentos y cartas enviadas por el Senado de EE.UU. al comando del FBI, lo que llevó el estudio de casos en el país.

Hay también memorando del director del FBI sobre los logros a su equivalente en la inteligencia en el Pentágono en ese momento, tratando de manera abierta de platillos voladores y sus avistamientos.

Estas piezas interesantes de la historia de la ufología está disponible en http://foia.fbi.gov/foiaindex/ufo.htm

La introducción y el contenido es bastante sugerente: "El material de mutilaciones de animales contiene los casos que se registraron a finales de los años 70. El FBI se involucró en el asunto cuando 15 mutilaciones ocurrió en Nuevo México. Diversas teorías sobre su origen fueron explorados por la agencia, incluyendo los cultos satánicos, los juegos, los depredadores naturales y los ovnis ".

Ya en el sitio de la Agencia Central de Inteligencia [Central Intelligence Agency, CIA ] es un largo artículo titulado "El papel de la CIA en el estudio de los ovnis, 1947-1990 - Una dura cuestón" - CIA's Role in the Study of UFOs, 1947-90 - A Die-Hard Issue, lleno de información de interesantes búsquedas con lo cual el organismo intenta tratar a la presencia extraterrestre en la Tierra durante muchas décadas.

Fuente: Ufo.com.br

“El Cementerio de Praga”, la desinformación y el origen de la conspiración mundial

El reciente libro de Umberto Eco muestra como se ha construido la gran conspiración mundial a través de la desinformación; pero en su reverso nos presenta también con la inescapable posibilidad de que exista una conspiración para hacernos creer en las conspiraciones.
En el centro de la teoría de la conspiración está la desinformación, y quizás la verdadera conspiración sea la conspiración para que creamos en una conspiración.

Esto es lo que podemos entreleer en la fascinante novela de Umberto Eco, El Cementerio de Praga.

El Cementerio de Praga traza –con un método de docuficción- la gestación del famoso texto apócrifo de Los Protocolos de los Sabios de Sión, una de las fuentes principales de la conspiración judeomasónica mundial, que fue usada por el partido Nazi propagandísticamente.

En la novela esta conjura, este meta-momento, ocurre en el Cementerio de Praga, donde una serie de rabinos discute abiertamente sus planes maquiavélicos de controlar al mundo manipulando a las masas con la usura, la prensa, los mercados búrsatiles, etc.

Este espisodio en la novela es reciclado de manera fantástica para acomodar la idiosincracia de aquellos que necesitan políticamente una conspiración –un enemigo- que combatir (algo totalmente vigente con la guerra contra el terrorismo).

Vemos entonces aparecer elementos más sensaconalistas, como los ritos satánicos, las cabezas humanas, las orgias (sólo faltan las entidades extarterrestres, pero estamos en el siglo 19).

La gestación de este texto, comprado por rusos, alemanes y jesuítas, se da, de manera inescupulosa, combinando material de novelas, cartas incendiarias y panfletos politicos, editando la historia para que el lector vea reflejado en sus páginas sus creencias más radicales, confirmados sus odios (y sus dioses).

El genial y repulsivo amanuenese de esta obra colectiva de conspiración mundial, el Capitán Simonini, descubre que para falsificar doumentos, si bien es necesario investigar y documentarse para crear una ambientación suficientemente real, es necesario incluir un justo medio de elementos fantásticos, tomados de la ficción, algo “nuevo”, para que el lector no sospeche que el documento se ajusta demasiado a lo que ya sabía sobre el caso –a sus preconceptos- y a la vez otorgue el beneficio de la duda y la elongación de la fasinación por lo desconocido (que en realidad sólo es una extension –superchería- de sus preconceptos). Es un oficio psicologista.

Pero la intencíon de este artículo no es hacer una crítica literaria de “El Cementerio de Praga”, sino insertar este texto, sobre la conspiración a finales del siglo XIX, dentro del paradigma conspiracionista actual.

La lectura de El Cementerio de Praga, debería de ser obligatoria para todas las personas que consumen teorías de la conspiración en Internet.

Después de leer sobre personajes como el Capitan Simonini o Leo Taxil (quien redacta libros sobre la masonería y el luciferanismo), habría que releer a David Icke, a Alex Jones, o a personajes aún más inverosímiles como Sorcha Faal, supuesto whistleblower de los Iluminati.

El trabajo de Eco de investigación histórica muestra como muchos de los textos conspiratorios fueron redactados a petición de ciertas fuerzas políticas y religiosas (los jesuitas, los masones, la policía, etc.).

Esto es, son textos de desinformación expedita que, como los Protocolos, son tomados como documentos oficiales, confesiones reales o material no-ficción. ¿Acaso ha desaparecido esta práctica?

No es sólo la ingenuidad de las personas que leen estos textos o el deseo de ver reflejado en un documento estructurado con supuesta información fidedigna sus profundas creencias conspiranoicas, es también la labor meticulosa de agencias de inteligencia, que transforman la historia en una lucha entre diferentes naciones, credos, grupos socioeconómicos o sociedades secretas, bajo su taimada manufactura.

La historia no es solo una metaficción que padecemos, es una metaficción dirigida, orquestada, por diversas facciones en oposición. ¿Existe una supraconspiración, un grupo plenipotente en la sombra: los judíos, los masones, los iluminati, los jesuitas, y ahora los extraterrestres, que manipulan las riendas, quizás hasta el punto de que creamos que son los otros?

Es difícil aseverarlo y ciertamente no hay pruebas, o las pruebas son tan endebles como un nuevo “protocolo” escrito por un ex periodista deportivo que señala que en realidad los más altos politicos usan trajes de humano de spandex para ocultar sus cuerpos de reptil y que diseñan una Matrix holográfica para atraparnos en la la holusión.

Pero tampoco podemos ir hasta el otro extremo y decir que no existe una conspiración.

Es más, la prueba de que existen las conspiraciones, es justamente el hecho de que existan libros como los Protocolos de los Sabios de Sión. La conspiración para que creamos en una conspiración.
Actualmente la gran conspiración mundial –como el Capitán Simonini bien sabía- ha necesitado introducir nuevos elementos, más en sintonía con nuestra era de exploración especial y alta tecnología. La nueva conspiración mundial, si bien retiene elementos sionistas y masónicos, incluye actualmente a los extraterrestres.

En el libro “The Stargate Conspiracy” (Picknett,L. Prince,C) se expone la participación de la CIA en programas secretos de canalización de entidades extraterrestres y se documenta la influencia de la agencia en el establecimiento de la creencia –difundida actualmente más o menos de manera masiva- de que los dioses de la antiguedad y los constructores de las pirámides de Egipto son entidades extraterrestres.

Tenemos la fascinante figura del científico y parapsicólogo Andrija Puharich (quien trabajara en canalizar las ondas electromagnéticas debiles del cerebro) un hombre ligado a la CIA y la Fuerza Naval, que trabajó en proyectos con Uri Geller y diferentes mentalistas.

Bajo la batuta de Puharich se realizaron las canalizaciones del Consejo de los Nueve, una serie de supuestas inteligencias extraterrestres –los mismos dioses egipcios- con un mensaje a la humanidad.

Entre los seguidores de los Nueve, estaban la millonaria familia de los Bronfmans, miembros de la realeza europea, científicos del Stanford Research Instinitute, autores del new age como J.J. Hurtak y otros prominentes miembros de la sociedad.

Los autores de “The Stargate Conspiracy” creen que la CIA por alguna razón desconocida ha sistemáticamente fomentado la creencia en seres extraterrestres.

¿Acaso por qué la CIA usa a estas personas, como era usado Simonini por la policía francesa, para beneficiarse de la creencia en una conspiración cósmica, en un estado de ánimo provocado por esta creencia, o en una futura coyuntura donde esta creencia puede ser usada para llevar agua a su molino? ¿O tal vez es la CIA usada por estas entidades extraterrestres?

El libro The Mirage Man: A Journey in Disinformation, Paranoia and UFOs, escrito por Mark Pilkington, expone la teoría de que los OVNIs y la cultura alrededor son parte de un proyecto secreto del gobierno de Estados Unidos y agencias a su interior.

Según Pilkington, la campaña para promover la idea de los OVNIs fue formulada en los 50s por el jefe de la CIA, Allen Welsh Dulles, aunque recientemente la mayoría de los documentos falsos filtrados e historias sobre extraterrestres vienen de la oficina de investigaciones especiales de la fuerza aérea (AFOSI).

Actualmente, el internet conspiratorio está dividido en torno al 2012 y el supuesto cambio de era. Muchas personas creen que la fiebre apocalíptica y el florecimento del new age –y las canalizaciones de entidades extraterrestres con mensajes relacionados a un cambio de era- es parte de una conspiración de desinformación (o simplemente de desinformación en torno a procesos cósmicos y al calendario maya).

Muchos ven en el 2012 y en este momento en la historia la culminación de esta operación encubierta de desinformación, la radicalización de las creencias religiosas y mesiánicas, recanalizadas como un arma de control mental en la ópera espacial del Fin del Mundo.

Otros creen que esto en realidad esta sucediendo, que existe una especie de conspiración luminosa que está por sobreponerse a la gran conspiración oscura. De lo único que no hay duda es que –más allá de que algo de esto pueda ser cierto- la desinformación impera.

Entre el caos, la sobeinformación de la era digital, la manipulación de los medios, y la posible implementación de programas de desinformación por parte de agencias de inteligencia, aspirar a la verdad en estos temas es casi utópico (o el fruto del discernimiento espiritual, más allá de la razón).

(En este confuso entramado ¿cómo saber que mismo Eco al escribir “Los Cementerios de Praga”, no está haciendo la labor de un agente de desinformación y así ad infinitum?)
La intención de este artículo no es sesgar la opinion hacia tal o cual conspiración, sino hacer consciente el proceso de desinformación en el que vivimos.

La cultura es una operación psicológica, dice Aeolius Kephas, haciendo referencia a los programas de guerra psicológica de la CIA. La información es siempre programación mental, seamos o no conscientes de esto. Lo que creemos es lo que vemos, generalmente, y la información que consumimos se cosifica.

Aunque podamos tener una parte angelical o divina, tenemos en gran medida una parte robótica, somos, en palabras, de John Lilly, biocomputadoras. En este sentido habría que ser conscientes de los programas informáticos que recibimos y remover los que no queremos de forma activa.

No solo la conspiración de que los judíos dominan el mundo, o de que somos esclavos de lagartijas gigantes de Orión, la información que nos moldea todos los días, el consumismo, el capitalismo, la cultura de las celebridades, la cultura del entretenimiento, etc. todos estos también son programas de desinformación (en ocasiones hasta la ciencia) que transforman la forma en la que construimos y experimentamos la realidad.

Sin negar que somos seres culturales, que construimos nuestro significado de forma colectiva, dentro de la red de signos, tal vez si nos desprendemos un poco de todos estos programas –enajenantes- podremos estar más cerca de aquella frase inscrita en el Oráculo de Delfos que relumbra a través de la historia, “Conócete a ti mismo”, y así tal vez sabremos quién está detrás de la Gran Conspiración Mundial.

“El problema con la teoría de la conspiración es creer que existe un grupo particular de seres humanos que están en control de mi destino. Ese es un extremo filosófico al cual no quiero llegar. Por otra parte es obvio que las personas sí conspiran. Existen conspiraciones, fuerzas secretas detrás de los espectáculos externos de poder político.

Está claro que no existe ningún sólo político en Estados Unidos que tenga poder verdadero. Están simplemente trabajando para las grandes corporaciones e intereses económicos como el petróleo, o el mercado global en sí mismo.

El mejor modelo es que existen muchas, al menos varias conspiraciones que se entrelazan, que compiten, se funden y se separan de sí. Si queremos saber qué está pasando, si quieres entender la historia como está sucediendo deberías de saber algo de estas conspiraciones. De nuevo, la conciencia crítica es útil aquí”. -Hakim Bey

Fuente: Pijamasurf

La primavera es temporada de bolas de fuego

¿Cuáles son los indicios que señalan la llegada de la primavera? Son tan familiares como un narciso que florece, el canto de un pájaro al amanecer, una súbita onda tibia producida por el Sol al atardecer.
Y, claro, no olvidemos los meteoros.

"La primavera es temporada de bolas de fuego", dice Bill Cooke, quien trabaja en la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides, de la NASA. "Por razones que aún no entendemos por completo, la tasa de meteoros brillantes aumenta considerablemente durante las semanas cercanas al equinoccio vernal".

Durante otras temporadas, una persona dispuesta a mirar el cielo desde el crepúsculo hasta el amanecer podría ver alrededor de 10 bolas de fuego esporádicas. Una bola de fuego es un meteoro cuyo brillo supera al del planeta Venus.

Las bolas de fuego bombardean a la Tierra a medida que ésta se desplaza a través de las corrientes de escombros que flotan en el espacio: fragmentos de asteroides rotos y cometas en descomposición que se encuentran esparcidos por el sistema solar.

Las bolas de fuego son más abundantes durante la primavera. La tasa, por noche, se incrementa misteriosamente del 10% al 30%.

"Sabemos de este fenómeno desde hace más de 30 años", dice Cooke. "No son sólo las bolas de fuego las que se ven afectadas. Las caídas de meteoritos (rocas que efectivamente logran alcanzar el suelo) son también más comunes durante la primavera1".

Los investigadores que estudian el ambiente de meteoroides de la Tierra nunca han logrado encontrar una explicación satisfactoria para la cantidad adicional de bolas de fuego. De hecho, cuanto más analizan la cuestión, más extraña se torna.

Una cámara de la NASA destinada a detectar bolas de fuego,
en el Centro Marshall para Vuelos Espaciales.
Considere lo siguiente:

Existe un punto en el firmamento que se conoce como el "ápice del camino de la Tierra". Dicho de manera simple, es la dirección en la que está viajando nuestro planeta. A medida que la Tierra gira en torno al Sol, el ápice describe un círculo en el cielo, realizando así una vuelta completa a través del Zodíaco cada año.

El ápice es importante porque es el punto de donde se supone que provienen los meteoros esporádicos.

Si la Tierra fuese un automóvil, el ápice sería el parabrisas. Cuando un automóvil circula por una carretera en medio del campo, los insectos se acumulan en el cristal delantero. Lo mismo ocurre con los meteoroides que se encuentran en el camino de la Tierra.

Cada otoño, el ápice alcanza su punto más elevado en el cielo nocturno. Durante ese momento, se observa una abundante cantidad de meteoros esporádicos de brillo común; en algunas ocasiones, varias docenas por noche.

Lea eso de nuevo: cada otoño.

"El otoño es la temporada de los meteoros esporádicos", dice Cooke. "Entonces, ¿por qué las bolas de fuego esporádicas son más comunes en primavera? Ese es el misterio".

El experto en meteoroides Peter Brown, de la Universidad de Ontario del Oeste, menciona que "algunos investigadores creen que puede existir una variación intrínseca en la población de meteoroides a lo largo de la órbita de la Tierra, con una cantidad máxima de escrombros grandes que producen bolas de fuego cerca de la primavera y del principio del verano.

Probablemente, no sabremos la respuesta hasta que aprendamos más sobre sus órbitas2".

Para resolver este y otros misterios, Cooke está instalando una red de cámaras inteligentes destinadas a detectar meteoros alrededor de Estados Unidos, cuyo fin es fotografiar las bolas de fuego y triangular sus órbitas.

Como se explica en la historia de Ciencia@NASA ¿Qué está golpeando a la Tierra?, Cooke está buscando sitios para instalar sus cámaras, y se alienta a los educadores en Estados Unidos a participar.

Las observaciones en red de las bolas de fuego de primavera podrían ser la clave para revelar su origen.

"Podría tomar varios años recolectar suficientes datos", advierte.

Hasta entonces, esto seguirá siendo un bello misterio. Salga y disfrute del cielo nocturno.

Después de todo, estamos ya en primavera (en el hemisferio norte).

Fuente: NASA

ScienceCasts: Bolas de fuego


BOLA DE FUEGO EN TENNESSEE
Las rocas espaciales han aterrizado en Tennessee. Esa es la conclusión de los investigadores que registraron una bola de fuego con brillantes rayas sobre el estado de la montaña con humo en la noche del miércoles.

Bill Cooke de la oficina del Medio Ambiente de Meteoroides de la NASA informó:

"El 6 de abril a las 08:21:57 CDT, las cámaras de meteoros de la NASA de todo el cielo detectaron una brillante bola de fuego muy hacia el norte a través del estado de Tennessee.

Detectado por primera vez a 52 millas por encima de la Fuerza Aérea de Arnold cerca de Tullahoma, el meteoro fue más brillante que la Luna creciente y fue de aproximadamente dos pies de diámetro, con un peso de 200 libras.

En el pasado se registró a 30 kilómetros sobre la ciudad de Woodbury, New York, moviéndose a una velocidad de aproximadamente 9 kilómetros por segundo ( 32,400 mph). "

Las cámaras inteligentes de la red de bola de fuego de Cooke son capaces de calcular las órbitas de las bolas de fuego de entrada y dar marcha atrás a sus trayectorias en el sistema solar. "La órbita de este intruso indica que provenia del Cinturón de Asteroides, con un afelio mucho más allá de la órbita de Marte."

Fuente: SpaceWheather