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martes, 17 de mayo de 2011

El departamento del tesoro suspende pagos para evitar una bancarrota soberana

El jefe del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, informó al Congreso que la deuda soberana del país alcanzó su ‘techo’ establecido en un nivel de 14.294 billones de dólares. El funcionario halló en la suspensión de inversiones presupuestarias en dos de los mayores programas de financiación de jubilaciones un remedio seguro, aunque temporal, para evitar que el endeudamiento siga creciendo.

La medida drástica facilitará que la administración de Barack Obama acuda a unas nuevas prestaciones en el extranjero y refinancie de este modo los pagos previstos para el próximo período. De no haberla adoptado, los poderes ejecutivo y legislativo tendrían que acordar la elevación del límite para la deuda en un plazo fijo dentro de los próximos dos meses y medio, es decir antes del 2 de agosto, según afirmaron en varias ocasiones tanto el presidente Obama, como su secretario del Tesoro. Por su parte, los congresistas republicanos estipularon su visto bueno a la medida, durante los recientes debates, con unas importantes reducciones de gastos que exigieron de la Casa Blanca.

Geithner, por cierto, no considera la morosidad de los fondos de pensiones como una reducción definitiva, sino como una medida provisional para aplazar el peligro del incumplimiento de pagos obligatorios y, como consecuencia, de la bancarrota de EE. UU. Mientras tanto, uno de los congresistas independientes, Joe Boner de Alabama, el único que represente del Partido de la Unión en la Cámara de Representantes denunció que “no observaba avances reales” en la resolución del problema.

El volumen neto de los activos adquiridos por los inversores extranjeros, de acuerdo con el comunicado de Geithner, desminuyó en marzo en unos 3.200 millones de dólares en comparación con febrero (de 27.200 millones a 24.000 millones). Se destaca que por quinto mes consecutivo fue China el estado que más redujo sus subvenciones en el sector financiero estatal estadounidense.

Por otra parte, el secretario del Departamento descartó la probabilidad de impagos, en un futuro próximo, de las jubilaciones y las pensiones a causa de la suspensión de transferencias estatales a las cajas de compensación. Solo se pronostica el agotamiento de los mismos fondos para el 2036, un año antes de lo previsto, dijo.

La tensa situación que se está desarrollando entre los poderes no es un caso único en la historia presupuestaria del país norteamericano. De manera similar los legisladores pospusieron ampliar el techo de la deuda durante varios meses en 1985 y otra vez en 2002. Y en ambas ocasiones el proceso de negociación llevó a unas concesiones remarcables en materia de gasto.

La práctica de acordar periódicamente el aumento del límite legal de la deuda ha sido parte del sistema de contenciones y contrapesos en la política estadounidense. La primera vez que el Congreso tenía que adoptar el límite al endeudamiento federal data de finales de la I Guerra Mundial, en aquel entonces la administración de Thomas Woodrow Wilson (1913-1921) emitió una serie de bonos de largo plazo con motivo del ingreso de EE. UU. a la guerra, para financiar sus actividades bélicas.

Sin embargo, Barack Obama admitió el pasado miércoles que el país corre el riesgo de padecer una recesión aún peor que la sufrida en 2008 en caso de que el Congreso no eleve el techo de la deuda permitida. En una reunión con votantes el mandatario advirtió: “Si los inversores mundiales piensan que el crédito y la buena fe de EE. UU. no está respaldada, si piensan que podemos renegar de nuestros compromisos crediticios, todo el sistema financiero podría colapsarse”.

Fuente: RT

LA DEUDA DEL GOBIERNO FEDERAL EN EE. UU. SUPERA SU LÍMITE LEGAL
El nivel de endeudamiento del Gobierno federal de Estados Unidos llegó al límite legal permitido de 14,2 billones de dólares. Una vez superado este nivel el país automáticamente se 'declara' en bancarrota y deja de cumplir con sus obligaciones en lo referente al pago de sus deudas, incluyendo los intereses generados por estas.

Para salir de esta situación crítica el Tesoro dejará de invertir en dos fondos de pensiones para así tener efectivo con el que operar y cubrir sus compromisos. Estas medidas probablemente ayuden al país a no llegar a una situación de recesión grave al menos hasta el próximo 2 de agosto, cuando el nivel crítico de endeudamiento podría aumentar.

Se considera que esta solución no afectará a los jubilados, ya que el déficit de las inversiones gubernamentales será restituido posteriormente.

El punto máximo de la deuda es fijado por el Congreso de EE. UU. Este es el límite legal para que el Gobierno pueda pedir prestado.

El nivel se estableció por primera vez en 1917. Desde entonces, cuando se corre el riesgo de rebasarlo se debe solicitar la autorización del Capitolio.

Tanto los demócratas como los republicanos están de acuerdo en que EE. UU. está frente a una grave amenaza en el área fiscal y en que el déficit público posiblemente marcará un nuevo récord, algo que requiere de soluciones urgentes y drásticas.

Fuente: RT

EE. UU.: ENTRE LA OPULENCIA Y LA INDIGENCIA
¿Qué precio puede alcanzar la exclusividad? ¿Es posible que existan lugares donde se puede beber una copa de martini por 10 000 dólares? Pues sí, y estos locales tienen mucho éxito.

“El precio de nuestros martinis es el valor de la experiencia, la atmósfera exclusiva y el ambiente en el que uno los bebe”, comenta el gerente del bar donde se puede disfrutar este lujo. “Eso es lo que los hace tan únicos y especiales”.

De la misma manera, hay personas dispuestas a pagar 175 dólares por una simple hamburguesa o 1000 por un helado.

“El oro no tiene sabor pero le da textura al helado”, dice Norman Bastes, el chef que prepara estas exquisiteces. “Hoy la gente se queja de que alguien se tome un helado de 1000 dólares. Yo les pregunto, ¿de qué se quejan?".

Pero tras esta cortina de opulencia se vislumbra un horizonte muy distinto de América.

Ciudades como Nueva York, Miami o Washington son el fiel reflejo de cómo miles de habitantes dependen de subsidios del Gobierno para comer a diario. El desempleo crónico sumado a una gran inflación ha dejado una profunda huella en la vida cotidiana de millones de personas, como Nora Gutiérrez.

Cada vez que trata de buscar trabajo para intentar dar de comer a su familia no puede dejar de pensar en aquellos que se bañan en el lujo derrochando miles de dólares, mientras otros no tienen ni un empleo para poder superar el día a día.

Pero hay también otros que se ocupan de ayudar a los que no tienen nada. Frank Kirk está inmerso en esta cruda realidad. Este hombre ha dedicado su vida a cocinar para los indigentes de las calles. Gracias a él, cientos de personas cada noche pueden llevarse a la boca un plato de comida caliente.

“Cada día tenemos que cocinar quinientos platos de comida y el número va incrementándose paulatinamente”, comenta. “Eso no importa porque esta es una labor por amor al prójimo; de cariño por aquel que no tiene amparo alguno en la sociedad. Mi trabajo con estas personas es la mayor recompensa para mi espíritu y para mi vida”.

En América muchos creen que la brecha entre ricos y pobres cada vez se hace más grande. Lo más alarmante de esta situación es que la voluntad de reducir este contraste parece haber desaparecido a favor de la ambición sin límite. Al menos así lo revelan los escándalos financieros de los últimos años. Sin embargo, a pesar de todo, la esperanza persiste y la solidaridad con el prójimo continúa siendo un valor que ni con todo el oro del mundo se puede comprar.

Fuente: RT

2 comentarios:

  1. Le economía de USA tiene un problema estructural más que conyuntural. En un primer momento superaron la crisis que esto ocasionó en el 2000 (las puntocom) con la ayuda de otra burbuja, la de los inmuebles. Ahora que esta estalló en el 2008 y las medidas keynesianas demostraron ser inadecuadas, ya que si bien apañaron la crisis la demanda no se reactivó impulsando el consumo como establece la teoría. Esto es así porque la crisis es estructural no cíclica y las respuestas para solucionar el tema no puede ser otro que una deflación de su economía a fin de ganar competitividad e incluso subir las tasas de interés para frenar el consumo y mejorar el ahorro (aunque genere una leve recesión).
    Se vienen acabando los años en que los yankees viajaban hacia los mejores barrios de Paris, tenían su alquiler temporario en San Telmo Buenos Aires para las vacaciones de invierno, recorrían el mundo. A todos nos llega caer a tierra, lo que no significa la decadencia sino la mesura en los gastos.
    Saludos

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