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miércoles, 13 de octubre de 2010

WikiLeaks, todo lo que necesitas saber - Parte 1

Si nadie puede anticipar el futuro, tampoco la glosa del presente y el pasado es fácil de hacer cuando se quiere penetrar en la intimidad de la organización WikiLeaks. Salvo que nos atengamos a los hechos, a la pura verdad. Esa que traza una secuencia de leaks (filtraciones) que han desembocado en la mayor filtración de la historia… y lo que vendrá.


Aqui un repaso de lo que se sabe de WikiLeaks y lo que creemos saber, pero la esencia del retrato, intuiciones, interpretaciones, morbo y conspiranoias al margen, es la secuencia de esos leaks donde está todo lo que necesitas saber.

Las miles de páginas escritas sobre WikiLeaks y su fundador no servirían, a pesar de su interés, ni para envolver media ración de pescado, en comparación con el valioso material que a la causa del periodismo de verdad y los Derechos Humanos ha aportado la organización de Julian Assange.

Toda la verdad está en los leaks. De Irak a Guantánamo. De la corrupción de la Banca al negocio criminal del transporte de petróleo que hace de África un provechoso vertedero. Del Pentágono y el 11S a la fiesta de cumpleaños del perro del príncipe de Tailandia. 

... Del embajador amigo que ayuda en los vuelos de la CIA al Presidente con un patrimonio exterior de más de un 1 billón de dólares mientras su pueblo se muere de hambre y él “apaña” el resultado electoral pactando con el nuevo presidente…

... De los millones de dólares invertidos en financiar a los que ayudan a matar a sus propios soldados, cuando la ocasión lo requiere, según un análisis que se hace en el Departamento de Estado.

WikiLeaks: La Wikipedia de los secretos

Abrir una ventana para airear la corrupción, la vulneración de los derechos humanos y los comportamientos anti-democráticos en el seno de los gobiernos. Para eso se creaba en 2007 la organización WikiLeaks, una plataforma web donde es posible publicar documentos confidenciales de manera anónima.

El término Wikileaks, un guiño semántico a la Wikipedia y a la publicación de información confidencial: Leaks (filtraciones o fugas). De ahí el nombre de WikiLeaks, un sitio de Internet en el que cualquiera puede sacar a la luz documentos que contienen evidencias de hechos ilegales.

La facilidad y simplicidad de la Wikipedia, que permite la aportación de usuarios sin conocimientos técnicos, inspira a la organización de Julian Assange, conocida también como la Wikipedia de los secretos. La única condición que impone WikiLeaks es que los documentos sean auténticos.

WikiLeaks es el gran ejemplo del poder del leaking ético para poner a gobiernos, corporaciones e instituciones en una situación embarazosa.

Kenia, el bautizo de WikiLeaks

WikiLeaks nace, para la opinión pública, en enero de 2007 en el Foro Social Mundial de Kenia. Julian Assange aprovechaba ese foro para presentar WikiLeaks.

Cautivado por la lucha de los activistas democráticos del país africano, Assange decide quedarse en Kenia “para ayudar en las reformas”. WikiLeaks, que ha llamado la atención de los partidarios de las reformas democráticas, está a punto de entrar en acción.

Instalado en un complejo residencial de Nairobi donde vive con otros extranjeros, en su mayoría miembros de organizaciones no gubernamentales como Médicos sin Fronteras, Julian Assange recibe a periodistas y defensores de los derechos humanos preocupados por la evolución política del país. Es la hora de ayudar.

La publicación de un informe, poco antes de las elecciones presidenciales sobre el patrimonio del ex presidente Moi, que había decidido apoyar al candidato y presidente Kibaki, cambia el curso de las encuestas y si bien en un polémico recuento – cuestionado por los observadores europeos – Kibaki, aliado del corrupto y autoritatio Moi, consiguió reducir la ventaja y al final imponerse en las elecciones, su credibilidad resultaba dañada y la cohesión de la oposición, fortalecida.

Después de meses al borde del abismo, Kenia alcanzaba, un año después, la soñada reconciliación con la formación de un gobierno de Unidad Nacional con Mwai Kibaki en la presidencia y el “perdedor”, Raila Odinga, como primer ministro. 

Kibaki se veía forzado a cambiar de aliado, abandonando al tenebroso y multimillonario Moi, y pactando con el candidato de la oposición democrática. Kenia respiraba. WikiLeaks y su primera filtración, portada en The Guardian e innumerables periódicos africanos, había contribuido a ello. No poco.

¿Quién es Julian Assange?

El hacker adolescente de Melbourne, el subversivo de Internet, el objetor indomable, el solitario de los mil recursos y ninguna dirección fija que viaja constantemente con una mochila repleta de ideales y un ordenador portátil que almacena grandes secretos, que son su seguro de vida.

Sin duda el idealismo vertebra el perfil afilado de un mito romántico. Julian Assange, la leyenda viva que desafía al poder, esconde su pasado con la misma habilidad que se escabulle de la CIA. Sumamente inteligente, frío pero caluroso, de modales exquisitos, calculador, enigmático, firme… y de mirada limpia. 

Cuando se trata de hablar de sí mismo es perceptible el sufrimiento. Quizás su pasado se esconda en un personaje de Stieg Larsson. Quizás. Ha establecido bases secretas en Kenia, Georgia, Islandia y su propio país. Quizás sea Mendax. Quizás no. Es australiano.

Durante la década de los 90 trabajó en “seguridad informática” en Australia, diseñando programas de software – en 1997 fue uno de los creadores de Rubberhose una herramienta de Linux que combina la encriptación y la esteganografía. Un arma en poder de las organizaciones de derechos humanos que quieren proteger datos sensibles.

Ha estudiado matemáticas en la Universidad de Melbourne y Canberra, pero nunca se graduó, desencantado, dice, con la forma en que muchos de sus compañeros estaban realizando investigaciones para el sistema de defensa de EE.UU.

Julian Assange había descubierto que la agencia del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, responsable del desarrollo de nuevas tecnologías, de la que habían surgido los fundamentos de ARPANET, red que dio origen a Internet, financiaba una investigación en la que participaban profesores y alumnos de su universidad para optimizar la eficiencia de una excavadora militar llamada Grizzly Plough, que se utilizó en el desierto iraquí durante la Operación Tormenta del Desierto, en la Guerra del Golfo de 1991.

La aplicación de esta excavadora era la de seguir avanzando a 60 kilómetros por hora, barriendo todo lo que se encontrará a su paso, desde el alambre de púas hasta las propias tropas iraquíes, que eran aplastadas y enterradas en vida.

Dejó sus estudios en 2006 cuando ya había empezado a trabajar con otras personas en lo que sería un año después: WikiLeaks. Siete años antes había registrado el dominio Leaks.org

Su visión y fortaleza lo convierte en líder sin proclamación, encerrado en su propia radiografía humana, años después sigue siendo el mismo.

WikiLeaks, 2007-2010

Tres años y nueve meses. Más de un millón de documentos desclasificados. El 95% no han sido verdaderamente investigados. Es la gran lección. La lección de su vida.

El vídeo de la matanza de 15 civiles, entre los que se encontraba Namir Noor-Eldeen, fotógrafo de Reuters y su conductor Saeed Chamagh, acribillados desde un helicóptero Apache de las fuerzas armadas de EE.UU, llevó a WikiLeaks a los telediarios y horrorizaron al mundo.





Dos niños pequeños que participaban en el rescate de las víctimas fueron también heridos gravemente. Era el 5 de abril de 2010. Tres meses después, el 6 de julio, Bradley Manning, un analista de inteligencia del ejército de EE.UU., de 22 años, destinado en Iraq, fue arrestado, acusado de revelar este vídeo (después de chatear con un colaborador de la revista Wired que lo delató).

Daniel Ellsberg, el periodista que filtró los Papeles del Pentágono sobre la guerra de Vietnam y alertó sobre lo “poco” que valía la vida de Julian Assange, calificaba, en esas mismas declaraciones, a Bradley Manning de héroe.

La alerta era un clamor que traspasaba, otra vez, los muros del Pentágono y de la Casa Blanca, hasta alcanzar a todos y cada uno de sus aliados. Quedaba esperar.

Fuente: Nación Red

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