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viernes, 5 de noviembre de 2010

EL FENÓMENO OVNI - Parte 4

Tras la brillante exposición que hace Jung sobre teoría psicológica del fenómeno Ovni, sólo nos queda exponer las extrañas maniobras de la CIA y otras agencias de espionaje sobre los informes ovnis que obran su poder, así como las extrañas historias de los llamados "hombres de negro".
LA CIA Y LOS INFORMES SOBRE OVNIS
Parece ser que después de algunos pequeños escarceos en el campo de los ovnis, la intervención directa de la CIA en los asuntos ufológicos comenzó en 1952, como consecuencia de un informe del entonces secretario de la Armada Norteamericana, Dan Kimball, en el que se aseguraba que había sido testigo, junto con otros tres oficiales, de las maniobras de un ovni alrededor del avión militar en que viajaban.


La llegada, poco después, del general Eisenhower a la Casa Blanca favoreció extraordinariamente la consecución del viejo sueño de la CIA de ampliar su campo de acción por esta época constreñido a la esfera terrestre hasta el campo extraterrestre.

De ello hay multitud de testimonios recogidos en diversos libros que desarrollan esta temática, como por ejemplo el excelente trabajo de Rudolph G. Aicarti "La CIA y los ovnis", por lo que vamos a dejar como muestra de esta afirmación un indicio y una prueba.

Al respecto resulta muy significativo, por ejemplo, que el primer director fundador de la CIA, el vicealmirante Hillen Koetter, llegase a ser el presidente fundador de NICAP (Comisión Nacional de Investigación de los Fenómenos Aéreos), entidad dedicada exclusivamente al estudio de los ovnis.

Por otro lado, hay un testimonio aún más clarificador de las intenciones de la CIA.

Se trata de una carta secreta, que se ha hecho pública recientemente, escrita por el Mayor Robert E. Kennedy, asesinado años más tarde, el 23 de diciembre de 1952, y en la que se ponen de manifiesto algunas de las motivaciones del servicio secreto USA en relación con esta cuestión: "El interés de la CIA asegura el Mando de la Defensa Aérea consiste en que informes similares a los de objetos volantes no identificados puedan ser utilizados como arma psicológica de guerra y añadir confusión a un posible ataque."

Como dice, en su excelente artículo "La CIA controla los ovnis", el periodista español Vicente Moreno, es curioso observar cómo dos agencias de prensa tan solventes como la Associated Press y la United Press International han dedicado más de 50.000 palabras en menos de un año (enero mayo de 1977), frente a las 70.000 gastadas en la defensa de los derechos humanos en Sudamérica; es evidente qué de un tema tan resonante la más poderosa organización internacional de espionaje no podría quedar al margen...

Reciente en estos momentos el asunto "UMMO", por un libro publicado por el notable investigador ufológico Antonio Ribera, nos remitimos en nuestro deseo de informar sobre el control que la CIA ejerce en los ovnis, al artículo anteriormente mencionado, donde se da una visión precisamente de este extraño "affaire" que rodea al asunto relacionado con el ovni de San José de Valderas y, consecuencia de ello, con el extraño asunto de los "Ummitas".

...En junio de 1967 obtuvieron gran eco en los medios informativos las fotografías de un supuesto platillo volante que había aterrizado en San José de Valderas (Madrid).

El aparato llevaba en su panza una especie de H que posteriormente seria identificada como el emblema de "UMMO", hipotético planeta del que venia hablando asiduamente en las reuniones de Amigos del Espacio, de las que era director y propagador Fernando Sesma, hombre que por esa época afirma estar en "contacto" con seres del espacio.

Hasta los más escépticos no encontraban palabra para rebatir las "pruebas definitivas" esgrimidas por los creyentes en estos singulares extraterrestres.


El libro por ejemplo, que se escribió sobre el sonado aterrizaje lleva un título muy revelador, a la vez que sugestivo, de la moral de sus seguidores: "Un caso perfecto". Los autores, Antonio Ribera y Rafael Farriols. Y es que había argumentos difíciles de refutar.

A lo largo del libro sus autores se plantean enigmáticas preguntas, como: ¿Quién iba a sufragar todo aquel gasto de confeccionar los informes de los humitas? Aun en el caso de que todo fuese una formidable mixtificación, no quedaba claro quién podría estar interesado en realizar una broma tan cara.

Por ejemplo, los informes contenían, a petición de algún contertulio de la Ballena Alegre (lugar de reunión de los Amigos del Espacio), complicados circuitos de aparatos electrónicos; en una ocasión al menos, diseñaron un aparato de reproducción de sonido totalmente revolucionario.

Incluso se llegaron a colocar diminutas microemisoras de espionaje que luego fueron intervenidas por la policía.

También Sesma recibió en su casa unas reducciones estereoscópicas de gran belleza, cuya tecnología ningún técnico fue capaz de explicar en aquellos años. ¿Quién podría fotografía en España una fotografía en relieve por un método desconocido?

Vicente Moreno, en un artículo, hizo una interesante interrogación sobre ¿Quién pudo fabricar el plástico que abandonaron los ummitas en el aterrizaje de José de Valderas?

Dentro de las cápsulas de níquel químicamente puro que dejaron los supuestos ummitas antes de despegar, había unos rollos de fluoruro polivinilo con la enseña de UMMO que llenaron de asombro a los especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ya que hasta aquel momento no se tenían noticias de que se hubiese logrado sintetizar.

Si no eran seres muy desarrollados psíquicamente, como eran capaces de efectuar pruebas, con éxito, de telepatía con los humanos?

En una ocasión, realizaron por teléfono y con la intervención de cuatro personas de entre los asistentes asiduos a La Ballena Alegre, una experiencia de adivinación a distancia del contenido de unos sobres con resultados tan positivos y "evidentes" que nadie pudo oponer a la prueba objeción alguna. ¿Quién hubiera sido capaz de falsear unas fotografías de ovnis de la calidad de las que se obtuvieron en San José de Valderas?

A pesar de que se desconocía a los autores de las mismas, aquello, según un asesor técnico de la NASA, constituía una prueba irrefutable.

Pero, poco a poco, las aguas volvieron a serenarse, al recibirse noticias de algunos casos que estaban ocurriendo más allá de las fronteras hispanas. La CIA estaba interviniendo en los asuntos supuestamente extraterrestres.

Para entonces los japoneses ya habían logrado realizar la fotografía en relieve por el sistema que hoy se ha popularizado a través de postales. El fluoruro de polivinilo en esas fechas ya había sido sintetizado por la empresa Dupont.

Los técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas no tenían noticia de ello, porque en aquél momento el "tedlar", nombre que recibe ahora comercialmente el producto, estaba siendo fabricado para la NASA en el más absoluto secreto.

En cuanto a las famosas fotografías, un estudio reciente del doctor Claude Poher, jefe del Departamento de Sistemas y Provectos Científicos del Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia demuestra sin lugar a dudas que esta "superchería se materializa -dice- en una pequeña maqueta de plástico traslúcido sobre el que se dibujó el signo de UMMO, y que fue suspendida de un hilo muy fino para fotografiarla, poniendo sumo cuidado en eludir la "caña de pescar" que sostenía el "ovni" en los clisés, circunstancia que explica los anormales enfoques".

Pasados los años, sorprende que una operación tan bien montada, sin escatimar medios humanos y materiales, como la del "affaire" UMMO, no tuviese una finalidad concreta.

¿Sirvió todo este montaje para realizar un gran estudio sociológico sobre la respuesta de una población al fenómeno ovni? ¿Se enmascararon con esta formidable mixtificación pruebas auténticas de nuevos prototipos de naves aéreas? ¿Se trató de distraer la atención del país de otros problemas y realidades?

Una cosa u otra, lo cierto es que, para algunos, lo único claro en todo esto es la mano directa de la CIA...

Curiosas, para terminar los datos sobre la CIA, son las declaraciones que hizo el ex astronauta Gordon Cooper, recientemente, y que hablan por sí solas... "Tómese el caso de un ovni que aterrizó sobre el lecho seco del lago (en la base Edwards de la Fuerza Aérea, California).

Un grupo de camarógrafos que teníamos allí... lo encontró y lo filmó. Y la película fue enviada para su custodia a algún sitio de Washington, tras lo cual nadie la vio de nuevo."

Es sorprendente también la postura que mantiene la NASA, que a través de su director Robert Frosch, dice que "no estamos ocultando nada"; cuando precisamente el ex astronauta Cooper lo desmiente diciendo: "Las agencias de inteligencia, y más concretamente la NASA, han suprimido el hecho de que por lo menos una de las naves ovnis cayó a tierra y que los cuerpos de sus tripulantes fueron recuperados y se les hizo una autopsia."

"No nos tomamos en serio a los ovnis", dice Harold Brown, secretario de Carter para la Defensa. (Siendo candidato, Jimmy Carter prometió sacar a la luz toda la información recogida sobre los ovnis. Nunca, desde entonces, ha vuelto a hablar sobre ello.)

Por otro lado, la Fuerza Aérea, a pesar de su disposición ordenando al personal militar que le informe sobre los ovnis y mantenga el secreto frente al público, sostiene que ha dejado de investigarlos en 1969 y que desalienta a los ciudadanos comunes en cuanto a la información sobre ovnis que puedan dar a las bases de la Fuerza.

Curioso es también que la CIA sostenga que perdió el interés por el tema en 1953, que fue el año en que un panel de científicos examinó el fenómeno de los ovnis y emitió un informe que seguía el dogma de la CIA: los ovnis deben ser dejados a un lado, porque las alarmas periódicas sobre ellos pueden ser utilizadas para entorpecer los canales de comunicaciones militares y hacer vulnerable el país frente a un repentino ataque soviético...

Algunos investigadores de los ovnis están seguros de que la Fuerza Aérea y las agencias oficiales de inteligencia incluyendo la CIA continúan investigando el tema. Hay pruebas de que la CIA participa todavía en tales investigaciones.

Al responder a pedidos de documentos sobre los ovnis, formulados bajo la Ley de Libertad de información, la CIA ha permitido la revelación de algunas cosas.

Entre ellas figuran informes que demuestran que sus funcionarios seguían investigando los ovnis mucho después de 1953, y que estaban advirtiendo, a las personas que los hubieran visto, que no discutieran públicamente sus testimonios.

Y Henry Rothman, un abogado penalista de Nueva York, que ha demandado a la CIA en representación de un centro de investigación privada sobre los ovnis, dice que él posee "prueba documentada de que la CIA junta y almacena hechos sobre los ovnis, lo que contradice su posición pública de que no vale la pena investigar al respecto.

Creemos asimismo agrega Rothman tener prueba documentada de que la CIA está haciendo una investigación y la mantiene secreta."

Ante este dato, cabe preguntarse lo mal que debe haberlo pasado la CIA cuando algunos de sus funcionarios fueron provocados por un ovni en 1959.

El teniente coronel Robert Friend escuchó algunos detalles, directamente de la boca de tales funcionarios.

En aquel momento Friend era el director del Proyecto Libro Azul, una unidad de la Fuerza Aérea que fue creada para coleccionar informes sobre ovnis e investigar los más promisorios.

De acuerdo a un memorándum que Friend escribió entonces y que está todavía en los archivos del Libro Azul, dos funcionarios de la Inteligencia naval fueron enviados a entrevistar a una mujer que vivía en Maine y que decía haber estado en contacto con tripulantes de un ovni.

Hizo un contacto para los funcionarios, cayendo en trance, escribiendo lo que el comandante del ovni le decía telepáticamente y obteniendo respuestas inteligentes a las preguntas muy técnicas que los funcionarios le formulaban.

Durante ese trance, la mujer escribió que el comandante del ovni deseaba hacer contacto directo con uno de los investigadores, y así uno de los funcionarios de inteligencia entró en trance y comenzó asimismo a escribir mensajes.

Friend dijo en una reciente entrevista: "Después que volvieron a Washington, ambos informaron a la CIA sobre el caso, y se organizó un experimento controlado en el cuartel general de la CIA. Había seis testigos en la habitación.

El hombre que había entrado en trance en Maine volvió a tener éxito. Los hombres que estaban allí, y que estaban mucho mejor preparados para esos asuntos, le hicieron ciertas preguntas y obtuvieron respuestas acerca de la procedencia de los ovnis y por qué estaban explorando nuestro planeta.

Y en algún punto los funcionarios de inteligencia dijeron: "Oye, espera, necesitamos algo que sea un poco más concreto como prueba", y vino la respuesta. "¿Quieren alguna prueba? Acérquense a la ventana, echen un vistazo afuera y verán alguna prueba."

"Así que estos hombres, los de la CIA y los funcionarios de la Inteligencia Naval, fueron hasta la ventana y miraron. Vieron una nave espacial que estaba flotando. Realmente les conmovió."

En el mismo momento en que los funcionarios veían el ovni el cual se alejó rápidamente, en un instante- el radar del Aeropuerto Nacional de Washington estaba completamente bloqueado en la dirección de esa aparición, según los registros del Libro Azul.

El curioso incidente debió ser investigado un poco más, dice Friend. Si lo fue, los detalles de tal tarea están ocultos en los registros de la CIA.

Solamente el memorándum extraoficial de Friend ha quedado como constancia del hecho... (Información de un artículo de la revista Penthouse", del mes de diciembre de 1978, cuyo autor es Tony Scaduto.)

También, a través de los años han existido informes continuos y persistentes sobre los "Hombres de Negro", término que ha llegado a ser usado para describir un hecho extraño, experimentado por algunas personas que han visto o tienen información sobre los ovnis.

Dos o tres hombres, habitualmente vestidos con trajes oscuros, visitan al testigo de los avistamientos de ovnis. Le muestran rápidamente unas medallas que parecen corresponder a una agencia de inteligencia o dejan esa impresión con sus palabras.

Confiscan las fotografías y otras pruebas, como por ejemplo, la tierra en la que presumiblemente se posó un ovni al aterrizar. Advierten que el testimonio no deberá ser discutido públicamente. Atemorizan a los testigos que tuvieron la experiencia ocular. Y desaparecen...

"Todavía recibo informes sobre los Hombres de Negro", dice Hynek, el notable astrónomo. "De vez en cuandó recibo datos sobre la intimidación. Y es muy concordante con esa sensación de que las zonas del gobierno vinculadas al caso saben más de lo que admiten saber y de que no nos dicen lo que saben."

Se pueden pasar a dar miles, cientos de miles de pruebas de la existencia de seres extraterrestres desde hace muchos siglos en la Tierra.

Como aún no se ha descubierto el origen de la vida, se habla de un "eslabón perdido", que, descendemos del mono, que descendemos de la ballena, etc. Puede ser cierto que la Tierra era un planeta deshabitado, que pudo haber sido habitado o poblado por los hijos de los visitantes extrarrestres de otros planetas.

Lo cierto es que, a falta de otra teoría, ésta es mucho más lógica y creible que las palabras sin probar, sin base científica y sin el tal "eslabón perdido"...

© 2006 – Daniel Miccael Sais
This work is licensed under a Creative Commons License.

"LA CIA BLANQUEA DOCUMENTACION OVNI"
El gobierno de Estados Unidos ha dado a conocer mil seiscientos documentos de investigaciones sobre OVNIs que están dividas en 16 carpetas en formato PDF y 128 documentos de pesquisas sobre la "mutilación de ganado" que a su vez se divide en cinco carpetas también en el mismo formato digital.

Esta información viene acompañada de lo siguiente: "El material sobre el 'Proyecto de Mutilación Animal' contiene las cuentas de las mutilaciones que fueron reportados durante finales de 1970.

El FBI se vio envuelto en 15 mutilaciones ocurridas en Nuevo México. Diversas teorías sobre el origen de estos casos fueron exploradas incluyendo los cultos satánicos, los OVNIs, bromistas y los depredadores naturales.

La investigación No pudo identificar a los eventuales responsables de las mutilaciones".

Documentos que consisten en cartas enviadas por el Senado Norteamericano a los altos mandos del FBI, Federal Bureau of Investigation, para que estudiaran los casos que se registraron en el país.

Así también, hay misivas del Director de FBI a su homólogo de la Inteligencia del Pentágono, en aquella época, sobre los "discos voladores", entre otros documentos.

Por su parte, la CIA, Central Intelligense Agency, publicó el pasado 26 de julio y 24 de agosto de este año el "Rol de la CIA en los Estudios de OVNIs desde 1947-1990", donde se hace referencia directa a este asunto.

Seguramente es un ensayo, una prueba para ver como reacciona la ciudadanía y los medios de comunicación, y a partir de ese momento quizás venga una verdadera desclasificación de documentos OVNI".

Desde luego, que el asunto de la desclasificación es un tema muy esperado por los estudiosos e investigadores del tema, por la promesa de sus gobernantes en dar a conocer todo lo relacionado sobre los objetos voladores no identificados.

En ningún momento debemos olvidar que la administración del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama no ha hecho el menor ruido al asunto.

Fuente: El Tiempo

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