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martes, 8 de febrero de 2011

Aves en vuelo aplican teoría cuántica para "ver" campo magnético de la Tierra

Las aves pueden "ver" el campo electromagnético de la Tierra al volar por las alturas, según sugieren los científicos.
Muchas criaturas, incluidas las aves, se orientan siguiendo la fuerza magnética del suelo.

Pero ahora los investigadores han encontrado que se producen diversas reacciones en los ojos de los animales, de acuerdo a la dirección en que gire el campo magnético.

Estas reacciones pueden crear una imagen del campo en diferentes tonos de luz y oscuridad a través de los ojos de las aves, según la teoría.

Los científicos dijeron que si esto es cierto, sería otro ejemplo de las maravillas de la madre Naturaleza, ya que en las pruebas con sustancias químicas en laboratorio los estudiosos no lograron reproducir los efectos del ojo de las aves.

La teoría implica examinar el proceso que se produce cuando la luz pasa a través de los ojos de un pájaro, algo que ha intrigado a la comunidad científica durante más de 30 años.

A finales de los años 70, el físico Klaus Schulten llegó a la conclusión de que las aves navegan basándose en las reacciones bioquímicas que se producen en sus ojos ante el influjo geomagnético.

Desde entonces las investigaciones han identificado células especiales en el ojo que realizan esta función mediante el proteína cripto-croma.

Cuando un fotón de luz entra en el ojo del pájaro, el mismo se pone en contacto con la cripto-croma y recibe un impulso de energía que lo coloca en un entrelazamiento cuántico, un estado donde los electrones quedan separados espacialmente, pero todavía con capacidad para afectarse entre sí.

Por mucho tiempo, los científicos han sugerido que los ojos de las aves contienen compases vinculados a entrelazamientos, pero ahora afirman en un documento nuevo que el proceso puede producir asimismo una imagen del campo electromagnético de la Tierra.

Esta imagen no sería un esquema claro de una forma, sino sólo sombras oscuras y manchas de luz, en función de cómo se mueve el campo.

Ninguno de los experimentos ha aportado pruebas concluyentes, pero las perspectivas obtenidas hasta ahora ha dejado a la comunidad científica poco menos que patidifusa.

El nuevo estudio fue co-escrito por el físico cuántico Benjamin Simon, de la Universidad de Oxford, y la Universidad Nacional de Singapur.

Simon dijo que resulta asombroso el mecanismo de los ojos de las aves, que dan mejores resultados que cualquier intento en laboratorio.

El Dr. Schulten, quien no participó en las últimas investigaciones agregó: "Creo que este es un documento muy bonito, que cuestiona el problema desde un ángulo interesante."

Fuente: Pueblo en Línea

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